El Cristo de la libertad en un Jesús que fue como Duarte
Joaquín Antonio Balaguer Ricardo un ungido por 22 años cargando en sus hombros la constitución de la República que la calificó de un simple papel que lleva el testimonio de un pueblo nombrado República Dominicana.
La
narrativa del Cristo de la libertad escrito por Joaquín Balaguer presidente de
la República Dominicana durante 22 años, presenta a Duarte como esa promesa que
esperaban los judíos en torno a la liberación del yugo Romano. Donde las ideas
basadas en la Fe conocida como religión era el amparo de aquel pueblo que
esperaba ese libertador que algunos hoy en gran parte del mundo lo ven en Jesús
ese niño anunciado en un profeta llamado Isaías, donde documentos oficiales afirman
que duró unos 800 y tantos años para cumplirse esa promesa. En Duarte no se
esperó tanto así porque según se puede ver en su biografía con apenas 31 años
de aquella época logró la independencia de su tierra. Dando como nombre en lo
adelante República Dominicana. Lo que en Jesucristo fue causa de muerte política
en Duarte fue de exilio por largo tiempo. Aunque según la tradición bíblica
Jesús fue exiliado en su niñez también por el interés de un tal Herodes que no
quería perder su posición y creía en la profecía porque fue educado bajo ese régimen
sucesoral.
No entender el hecho religioso desde una perspectiva política económica de la religión es perder totalmente el foco de la realidad. Donde se dice que Duarte puso en juego el patrimonio familiar para financiar aquella locura que se le llama independencia. Jesús en su recorrido con un Simón que era parte del grupo político de los Zelotes entregó su vida en manos Romana porque sus enseñanzas no le convenían al sistema. En la obra del Cristo de la libertad, Duarte en su desesperada soledad quiso consagrar su vida al sacerdocio con un cura de nombre San Gerví, pero que según Balaguer su interés de libertar a su pueblo lo hizo volver hacia la ciudad de Venezuela luego de durar varios años entre la religión y el desierto. Pudiera ser que Jesús que venía de una alta casta sacerdotal como la de su abuelo Joaquín esposo de Ana según la tradición, también dijera no a seguir justificando la presencia y gobierno Romano en su tierra que se sentía abusada y explotada por aquel sistema imperial.
La
historia se hace más interesante cuando se da a conocer la relación de Juan
Pablo con su prometida María Antonia que se narra que fue la prometida que
recibió el anillo que su madre le entregó en otro momento a Duarte para tales
fines. Asimismo, como este líder heroico sostuvo relaciones cercanas con
mujeres en Jesús no era nada extraño tanto así que las sagradas escrituras
siempre lo ponen al lado de mujeres siendo destacadas las prostitutas o una de
ella. Nombrada como María de Magdala.
Al
parecer el autor de esta obra; Balaguer era de un sentir muy Duartiano porque
nunca quiso comprometerse con el imperialismo vía a los préstamos y testigos
eran los momentos de angustia de meses que pasaban los empleados públicos para
cobrar su salario. Entender el cristianismo es profundamente intelectualidad histórica
para comprender los contextos que se movían en esos ambientes que hasta hoy son
parte del sistema de hoy. El ungido -Juan Pablo Duarte- fue elegido por su decisión
libertadora donde también tuvo un acto mesiánico de enseñar y motivar la
trinitaria y sus trinitarios. Fueron tres, los principales.
Al
parecer de manera inocente en la literatura Duartiana se está leyendo un símil
de los evangelios donde aparece Moisés, Elías y Jesús vestidos de blanco,
escena nombrada como la transfiguración en el Monte Tabor. Donde diversos
docentes reconocen en Moisés un legislador frente al pueblo hebreo que le lleva
los designios de su gobernante que en ese momento no era un rey de carne y
hueso sino el Dios invisible que le hablaba en sueños a José. Para más
coincidencia se puede confirmar que todo lo contenido en las constituciones desde
Duarte hasta la fecha están basada en los hechos políticamente históricos que
se pueden llamar el testimonio o comportamiento social de los seres humanos que
habitan en el país. Entonces cuando Balaguer alude a que la constitución es un
simple pedazo de papel se puede poner de ejemplo con los diez mandamientos
cuando Moisés los rompe por la forma que encontró al pueblo luego de ser
libertado.
Estas
declaraciones pueden escandalizar a cualquiera, pero haciendo una lectura
pausada de diferentes literaturas, desde la historia hasta la económica, podrán
confirmar lo expresado políticamente por Balaguer en Juan Pablo Duarte.
El
Cristo que nos libertó – El Cristo que nos dio una identidad – El Cristo que
puso los bienes familiares a disposición de la causa de tener hoy un país llamado
República Dominicana –
¡Qué
viva! ¡Qué viva! La Fe inquebrantable de Juan Pablo Duarte…
Daniel Amador
Periodista y profesor de Letras


Comentarios
Publicar un comentario